30 consejos para jugar torneos (IV)

Por Juan Manuel Pastor

16. Prevenir es mejor que curar

Intenta buscar una solución antes de quedarte tan corto de fichas que puedan ir a por ti sin que seas un peligro y, por tanto, tumbarte con cualquier mano marginal y dejarte fuera de mala manera. Debes ser proactivo y buscar tu oportunidad, no esperarla, porque puede ser demasiado tarde. Ser paciente no significa aguardar eternamente la "mano mágica", ya que, a lo peor, cuando esta llega -si lo hace- ya no vale para nada.

17. En boca cerrada no entran moscas

No hables. Mantén el pico cerrado. Es mejor escuchar que hablar. Apúntate estas frases y síguelas a rajatabla. En el mundo del poker hay algunos fenómenos que dominan este arte, el del palique, pero lo normal es que por la boca muera el pez. En caso de darle a la humeda escoge con cuidado tu víctima y hazte el tonto. Que piense que eres un inepto y que vas a ser presa fácil.

18. El juego de los errores

En el poker suele acabar ganando el que más acierta o, dicho de otro modo, el que menos se equivoca. La mayoría de los triunfos, tanto las batallas como las guerras, vendrán de fallos cometidos por tus rivales. Mantén siempre un nivel de concentración alto y no bajes nunca la guardia. Un exceso de confianza y el menosprecio hacia los que te rodean suelen acabar siempre del mismo modo: contigo fuera del torneo.

19. Examen de conciencia, dolor de los pecados y propósito de enmienda

Ha llegado el fatídico momento en el que te has quedado fuera. Te acaban de echar de un torneo. Es como una pequeña muerte, ya que no sólo te quitan lo que posees, sino lo que puedes llegar a tener. Es momento de reflexionar. Haz un repaso mental acerca de cómo has jugado y analiza las causas de tu salida. Se impone un examen de conciencia, dolor de los pecados y propósito de enmienda. Con esto quiero decir que debes reproducir en tu mente los movimientos que te han conducido a la eliminación y, si esta ha sido producto de malas decisiones, intenta que no vuelva a suceder.

20. Las prisas, para los malos toreros y los ladrones

Lo único que no debes tener en un torneo es prisa. Puedes tener sueño o hambre o sentirte cabreado o frustrado por las cartas que te vienen, lo que quieras, pero deja las prisas de lado. Conducen a la equivocación y, la mayoría de las veces, a la eliminación. Sé paciente y espera tu oportunidad. Elígela y, si la fortuna no te ha sonreído -ocurrirá algunas, más veces de las que querrías- al menos habrás puesto mucho de tu parte para tener éxito. A la larga, te compensará. Tenlo por seguro.