Por Juan Manuel Pastor
6. Suerte selectiva
No culpes a la mala fortuna siempre que salgas derrotado. Después de cada torneo analiza los movimientos que has realizado y medítalos, repásalos. Quizá la jugada que te dejó fuera no haya sido realmente un bad beat -prefiero llamarla como los italianos "mano bruta", sino un error tuyo. Del mismo modo, cuando ganes no pienses que eres el inventor del poker ni la reencarnación de Stu Ungar. A lo mejor la suerte ha estado de tu lado y te ha favorecido, de tal modo que tu destreza no ha sido el factor principal de tu triunfo. Ni tanto, ni tan calvo.
7. Una retirada a tiempo, una victoria
Para la mayoría de los jugadores lo más complicado, lo más difícil es tirarse de una buena mano. En ocasiones, a pesar de que tu jugada sea excelente, hay dudas más que razonables de que estés por encima. Que no te duela lanzar tus cartas y poner pies en polvorosa. Hay más manos y ocasiones de poder ganar. En caso de duda, no vayas. Phil Hellmuth lleva once brazaletes de las Series Mundiales de Poker y es unánimemente reconocido como el jugador que mejor se sabe tirar.
8. Que no te engañen
Mi amigo Victoriano, un sabio del mus y del naipe, me dijo un día: "Puedes ganar o perder, pero que no te engañen". Lo más importante en esta disciplina y lo que distingue a los campeones de los que no lo son es saber "leer" al rival; y no me refiero al analfabetismo, aunque funcionales hay más de los que nos imaginamos, pero eso es otra historia... Con saber "leer" quiero decir lo siguiente: conocer con mayor o menor precisión las cartas que lleva nuestro oponente y, con ello, la jugada hecha o posible a la que vamos a enfrentarnos. Si tenemos este talento, innato en algunos privilegiados o conseguido mediante la práctica y la observación por otros, entonces, nunca nos engañaran.
9. La suerte es un recurso, no un sistema
Con ello quiero decir que hay jugadores -por llamarlos de alguna manera- que basan su "estrategia" en la diosa Fortuna, y su mejor jugada es ir a un cara y cruz con el oponente. La suerte es equitativa a largo plazo y favorece a todos. Se iguala. A corto plazo suele ser una auténtica pesadilla. No confíes en ella y sí en tus habilidades y conocimientos del juego. Intenta reducir el factor azar a la mínima expresión: será tu ventaja.
10. A-A vs 3-2
La mejor mano de inicio en el texas hold´em es una pareja de ases. Gana en más de un 85 por ciento de las ocasiones, aunque a algunos les parezca que pierde casi siempre. La peor, en contra del tópico -absolutamente falso- de que es 7-2, es 3-2, que derrota al resto de jugadas una media del 32 por ciento de las veces. Es decir, la mano más mala de inicio vence casi en un tercio de las ocasiones... algo sobre lo que deberías meditar.








