EPT Prague: un francés gana 708.600€ y el primer título del EPT Prague

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EPT Prague winner Arnaud Mattern

Algunos jugadores poseen un talento natural. Su éxito proviene de la habilidad y del duro trabajo, características que no siempre destacan en el mundo del póquer, más ansioso por reencarnarse en el próximo gran ganador. El francés Arnaud Mattern se ha convertido en el primer ganador del EPT Prague.

El parisino de 28 años afincado en Londres superó el déficit de fichas, la fuerte competición y una final que duró más de siete horas y media para vencer al italiano Gino Alacqua y llevarse el primer premio de 708.600€ y un asiento para la EPT Grand Final de Monte Carlo de la próxima primavera.

Aquí describimos cómo todo fue tomando forma. Mattern llegó a la mesa final esta tarde siendo el segundo en posesión de fichas.

Asiento 1 – Juha Lauttamus – Finlandia – 567.000
Asiento 2 – Kristian Kjondal – Noruega – 740.000
Asiento 3 – Gino Alacqua – Italia – 660.000
Asiento 4 – Markus Golser – Austria – 352.000
Asiento 5 – Mikael Norinder – Suecia – 1.036.000
Asiento 6 – Nedzib Suman – Suecia – 216.000
Asiento 7 – Dagomir Palovic – Eslovaquia -- 759.000
Asiento 8 – Johannes Strassmann – jugador de PokerStars – Alemania – 245.000
Asiento 9 – Arnaud Mattern – Francia – 980.000

Enseguida hubo favoritos, por estadística y de entre el público. Markus Golser ha sido un jugador muy popular en el tour y, a pesar de haber conseguido varios premios, todavía no había llegado a una mesa final. ¿Sería esta su oportunidad de alzarse con el título?

El joven noruego Kristian Kjondal tuvo la experiencia de llegar a la mesa final del EPT, tras finalizar cuarto en Monte Carlo el pasado mes de abril. Tenía ganas de mejorar su posición y mucha gente también esperaba que lo hiciera, sobre todo porque iba armado con una gran pila de fichas.


Kristian Kjondal

Pero el primer obstáculo pareció ser el profesional sueco Mikael Norinder, un jugador consumado que quedó quinto en el Master Classics de Ámsterdam el pasado mes. Comenzó con más de un millón de fichas, el único jugador que poseía una cifra de siete dígitos, y representó una amenaza que pocos esperaban abandonara fácilmente.

Pero lo hizo.

Primero, fue eliminado el jugador de PokerStars Johannes Strassmann en novena posición y tras haber ganado 39.200€.
Johannes hizo su movimiento contra uno de los jugadores con menos fichas, jugó con pareja de doses solamente para que Norinder igualara con sus nueves. Y ello puso la marca para Norinder que se llevó las fichas de Strassmann. En el espacio de media hora comenzó a caer en picado, y pasó de tener más de un millón de fichas a colocarse en octava posición, debido a una mano contra Kristian Kjondal.

Mikael Norinder

El sueco subió, mientras que Norinder igualó y Arnaud volvió a subir, forzando a Kristian a abandonar su mano. Entonces Mikael hizo algo que sorprendió mucho al público, puso accidentalmente demasiadas fichas en el bote cuando solamente intentaba igualar y, puesto que no hizo ninguna declaración, el director del torneo, Thomas Kremser, lo consideró como una subida.

Posiblemente ese momento podría reportar beneficios a Mattern, que acabó alzándose con la victoria. Ya que éste fue all-in con otras 600.000 fichas. Norinder, que seguía causando más sorpresas, igualó, creándose, por tanto, un bote colosal por valor de 1,9 millones. Arnaud mostró los reyes que tenía en la mano, mientras que Norinder tenía A-Q. Hubiera necesitado un as para salir del embrollo, pero no le llegó. Arnaud era el nuevo líder de las fichas, con un gran margen, mientras que la pila de Norinder descendió hasta las 180.000. Su torneo no duraría ni otros cinco minutos. Kristian Kjondal hizo los honores, sacando a Mikael de su miseria.

El torneo prosiguió y Dagomir Palovic sería el próximo en abandonar la mesa. El antiguo niño estrella de la televisión eslovaca fue all-in cuando Kjondal igualó dejando un margen muy estrecho: A-10 para el eslovaco, A-J para Kjondal. La diferencia era casi la misma, puesto que la mano anterior le había costado cara, A-Q contra A-K. Esta vez, el resultado fue el mismo, por lo que Dagomir acababa de ser expulsado, llevándose un premio de 93.600€.

Ahora parecía que el camino estaba labrado y todos creían que la final sería rápida. Nedzib Suman se llevó 119.000€ por la sexta posición cuando Juha Lauttmaas igualó el A-10 de Suman con pareja de sietes. Casi una hora más tarde, Markus Golser abandonaría la mesa en quinta posición. El experto austríaco no se lo merecía, pero se estaba quedando sin opciones. Lo apostó todo cuando el flop le trajo un proyecto de color, Juha igualó, pero con una pareja de jotas. A Markus no le salió ningún trébol, por lo que tuvo que abandonar la mesa con 151.800€.


Markus Golser

Cuando tan sólo quedaban cuatro jugadores en la mesa, los montones de fichas estaban del siguiente modo:

Juha Lauttamus – Finlandia – 1.806.000
Kristian Kjondal – Noruega – 1.070.000
Gino Alacqua – Italia – 1.073.000
Arnaud Mattern – Francia – 1.566.000

Golser sería el próximo en abandonar la mesa, aunque otro experimentado líder de fichas empezó a sufrir el caos en sus propias carnes. Una simple batalla de las ciegas dio como resultado que Arnaud se adjudicara tres millones de fichas después de que Juha fuera all-in. Arnaud igualó con ases y éstos aguantaron. Tal y como había ocurrido anteriormente con Norinder, abandonaría pronto la mesa. Esta vez Gino Alacqua igualó cuando Juha lo apostó todo, Q-4 contra Q-2. El finés Juha tuvo que abandonar la mesa en cuarta posición y con 182.200€

Con lo que sólo quedaban tres jugadores. Arnaud mantuvo el liderazgo y empezó a parecer invencible. Pero sólo lo parecía. Ya habíamos visto cómo dos líderes de fichas quedaban eliminados antes de tiempo. ¿Sucedería una tercera vez?

Eso pensaron todos cuando Gino se embolsó un gran bote contra el francés, una apuesta de Arnaud igualada por Gino en el torneo de su vida. Y resultó ser una buena decisión. K-J para el italiano, ochos para su rival. Pero la carrera terminó rápidamente cuando apareció un rey en el flop. ¿Se repetía la historia?

Kristian Kjondal – Noruega – 1.651.000
Gino Alacqua -- Italia – 2.349.000
Arnaud Mattern -- Francia – 1.434.000


Uno de los tres sería el próximo en abandonar la mesa y el noruego Norwegian Kjondal tenía que acarrear con esa responsabilidad. Con un flop de 3-4-5 Gino se adjudicó 200.000 fichas. Kristian fue all-in y Gino igualó. Tal y como ya era costumbre, el público estaba a sus pies, en las sillas, arriesgando su salud y las leyes de seguridad para tener una mejor visión de las cartas cuando las echara sobre la mesa. K-6 para Kristian con un proyecto de escalera abierta, K-5 para Gino con una pareja de cincos. En el turn apareció un ocho, que no era bueno para Kristian, pero que le concedía a Gino más opciones para el proyecto de color. Un dos, un seis o un siete de cualquier palo, excepto de tréboles, le vendría bien. Pero no aparecieron. Para aclamar aquello de “¡Vete al diablo!” (El apodo de Alacqua es ‘El Diablo’) Kjondal chocó las manos con los otros y salió del escenario con 235.399€ por el tercer puesto.

El uno contra uno comenzaba con un gran bote y el trofeo del EPT sobre la mesa. Gino Alacqua sentado a un lado de la mesa, el joven francés Arnaud Mattern frente a él. Les llevaría más de 90 minutos y todo dependería solamente de dos manos.

¿Sólo de dos? Bueno, la verdad es que Arnaud minó la mesa sin necesidad de una gran mano. Nunca sucumbió. A diferencia del estilo exuberante de Gino, Arnaud era la viva imagen de la disciplina y la perseverancia. No hizo movimientos extra ni derrochó energía. Al comenzar el uno contra uno, Gino partía con 4 millones de fichas, frente a los 1,5 millones del francés, quien no quiso perder de vista la posibilidad del triunfo y mantuvo la concentración que necesitaba para evitar cualquier error.
Con la primera de estas manos maestras pudimos comprobar cómo Gino cedía parte de sus fichas.

Arnaud había ido all-in. Gino, que no sabe mucho inglés, solamente hablaba con sus amigos, ya expulsados, y que se encontraban a tan sólo unos metros, pero también muy de vez en cuando. Todos sus pensamientos permanecieron en su cabeza, su serenidad y concentración parecían depender de ellos.

A veces, hay momentos que se pasan por alto, se olvidan en favor de los grandes, como la victoria. Cuando el lanzador asiente con la cabeza al receptor y le lanza una pelota rápida en la novena entrada, o los dos o tres rebotes de baloncesto antes de que el jugador estrella se haga con el balón, gracias a una falta del contrario, y le conceda la victoria a su equipo.

Creeréis que estoy chapado a la antigua, pero la donación de Gino a esta lista fue un simple asentimiento al repartidor, en el que declaró que deseaba igualar el all-in de Arnaud. Sin palabras, sin poner fichas en el centro, tan sólo con unos cuantos movimientos de cabeza.

Y entonces comenzó la catástrofe. Y las gradas volvían a llenarse de imprudencia, con la gente inclinándose hacia delante para poder ver. Quizá, en parte responsables, por formar parte de este memorable momento. Querían ver cómo el francés cobraba por los casi 90 minutos de trabajo. Y no los defraudaría.

Gino captaba la atención, con la cabeza ligeramente inclinada y las manos juntas hacia delante, esperando pacientemente que una voz le gritara. Y esa voz llegó por parte de Arnaud en forma de dieces. Gino solamente tenía A-9 y necesitaría una de las tres cartas que quedaban en la baraja. El flop resultó ser 4-K-Q. Ni rastro del as. Un dos en el turn y un cuatro en el river. La misión de Arnaud estaba casi completa. Los fans franceses de la sala, y había muchos, se volvieron locos de alegría.

Quince minutos después todo llegaría a su fin. El murmullo de los espectadores presagiaba la última mano del EPT Prague. Cualquiera que no lo supiera, hubiera pensado que la multitud esperaba que apareciese un hombre de la nada y que les brindase todos los secretos del mundo. Pero en su lugar, estaban viendo cómo se igualaba el último all-in. A-K para Arnaud, Q-10 de diamantes para Gino. El francés iba por delante, tanto en fichas como gracias a la mano. Todo lo que necesitaba ahora era esquivar los diamantes, las reinas y los dieces.

Dos de los temidos diamantes aparecieron en el flop. 2-6-J, un rayo de esperanza para Gino. Rey (de corazones) en el turn. Un dos (de tréboles) en el river. Todo había concluido. Llovieron las felicitaciones cuando Arnaud Mattern completó uno de los mayores retornos del EPT al ganar el primer EPT Prague y 706.800€. Y por supuesto, un asiento para la EPT Grand Final de Monte Carlo que se celebrará la próxima primavera.



Brazos arriba: Arnaud Mattern gana el EPT Prague

Este gesto señala el final del primer EPT Prague que comenzó esta semana con 555 jugadores procedentes de 36 países. Nadie esperaba que el EPT Prague reuniera a tantos jugadores, con lo que el torneo fue ya un éxito desde el comienzo.

“Para tratarse de un nuevo evento, el EPT Prague ha sido todo un éxito.” Anunció Conrad Brunner, el Director de Comunicación de PokerStars, EMEA. “Los mejores jugadores de Europa han hecho un espectáculo tremendo y debo felicitar a Arnaud Mattern por ganar frente a tantos buenos jugadores. Su victoria en Praga lo catapulta al primer puesto de la tabla francesa de líderes del EPT.”


Tras el EPT comienza un nuevo evento, ya que el tour hará su primera parada fuera de las fronteras europeas. El 5 de enero de 2008 comenzará el EPT en las Bahamas con la PokerStars Caribbean Adventure, uno de los torneos más populares del mundo, por no mencionar el destino.

Y no lo olvides, podrás leer las últimas noticias, los detalles y entrevistas y mucho más sobre el ganador del EPT en el
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Y esto ha sido todo desde Praga.
Nos vemos en el Caribe.







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This page contains a single entry by John Anslow published on 19 de Diciembre 2007 4:40 PM.

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